Acaba de empezar el año y quiero compartirles mis intenciones y deseos para 2018, pensando que podría inspirarte a hacer una diferencia positiva en nuestro mundo.

Mi deseo es traer felicidad, paz y amor para crear UNIDAD en nuestro mundo.

 

Mi intención es conectar e inspirar a cada persona que conozco para descubrir juntos, cómo puede expresar su amor hacia algo o alguien y, por lo tanto, hacer una contribución positiva a nuestro mundo.

Fui testigo de 3 historias que te comparto, con la idea de generar ondas de amor expansivas en tí y en quienes te rodean:

Foto por Bart Larue en Unsplash

Historia 1: No necesitas una habilidad para hacer la diferencia, solo necesitas un corazón para que te importe

 

Recientemente, Jordan Hattar, de 23 años y fundador de Help4refugees.org, dió un discurso muy inspirador en la escuela de mis hijos. Su único trabajo hoy es viajar a escuelas internacionales en todo el mundo para inspirar a niños, maestros y padres a ayudar a refugiados de zonas de guerra. 

Empezó a los 18 años, cuando al terminar la escuela secundaria decidió utilizar un “año sabático” para viajar a Sudán y conocer a la gente de allí. Sus padres le pidieron que lo hiciera dentro de la estructura de una organización de algún tipo.

Ofreció colaborar con varias ONGs y fue rechazado porque “no tenía habilidades”, o al menos eso le dijeron.

Contactó a la persona que lo había inspirado para ir a Sudán y se fue de todos modos, ya que confiaba en que él podría hacer la diferencia. Ese viaje cambió todo, llegó a conocer a las personas, sus necesidades, deseos y qué podría hacer para ayudarlos. Esta ayuda fue desde salvar a un niño de 5 años, que había sido mordido por un escorpión, obteniendo el antídoto a tiempo, hasta jugar al fútbol con niños como uno más. Fue inspirado y conmovido en lo profundo de su corazón y regresó con un propósito: ayudar a las personas en situaciones de guerra que habían perdido su hogar y fuente de vida. Todavía era joven así que fue a estudiar mientras seguía contribuyendo. Viajaba cada una de sus vacaciones a Siria, a los campos de refugiados, y empezó a comprender la situación, aprendió árabe y se conectó con las familias allí. Recaudó dinero para obtener lo que necesitaban, desde suministros hasta educación. Este no fue un esfuerzo menor, había casi 20,000 familias viviendo en un campamento de refugiados y los niños no tenían escuela, los inviernos eran helados y muchas necesidades básicas sin atender.

Tenía 18 años y “no tenía habilidades”, solo un corazón, como él dice, y cambió la vida de miles de personas. 

Puedes ver más sobre Jordan en este video.

No importa cuán jóvenes, viejos, calificados o no seamos, si nos importa, podemos convertir esto mismo en nuestro PROPÓSITO de vida. 

Nuestro propósito es el motivo más importante para estar vivo. Y, por supuesto, es posible que no tengamos UN solo propósito sino muchos. Conocerlo cambia TODO.

Si no conoces tu propósito, pregúntate:

  • ¿Qué necesita el mundo ?
  • ¿Cuáles son 1-2 cosas fundamentales que te gustaría ver cambiadas en el mundo en el que vives?
  • ¿Qué te apasiona, qué cosas te traen una sonrisa y un corazón cálido y lo harías incluso si tuvieras todo el dinero del mundo?
  • ¿Cómo puedes servir a partir de tus talentos únicos al mundo que le rodea?

O simplemente: ¿CÓMO PUEDO SERVIR A AQUELLOS A MI ALREDEDOR HOY?  

Foto por rawpixel.com en Unsplash

Historia 2: 300 personas decidiendo JUNTAS quienes dejarían su trabajo a raíz de un proceso de re-estructuración y despidos … ¡en un BANCO!

 

Conocí hace poco en Perú a un compatriota Argentino, un amigo y líder inspirador: Lucas Fernández, que trabaja como vicepresidente en un banco, y me contó esta increíble historia de colaboración y de amor.

Al banco en el que trabaja lo habían comprado recientemente y en ese momento Lucas tenía 300 personas reportándole. Un día le dijeron que tenía que despedir a 150. Tan solo una semana antes de esta solicitud, él y su equipo habían estado celebrando por ser la unidad de negocios más productiva de la región. Ahora con la adquisición las métricas habían cambiado. Estaba desconcertado y preocupado por cómo lo tomaría la gente, y cómo podría hacer que este proceso fuera lo más amoroso posible.

Decidió que lo primero era ser honesto y sincero desde el principio, una forma “no tan común”en las empresas, al menos de lo que he visto en América del Sur, en las que la mayoría quiere “legalmente estar a salvo” y no decirle a la gente que la despedirá hasta el día que los sacan, aún si la decisión fue tomada meses antes.

Lucas, obtuvo permiso de su superior y comunicó la noticia con la mayor antelación posible, casi enseguida que él mismo lo supo. También se reunió con cada uno de los 300 empleados y les preguntó cuál creería que era la mejor manera de decidir quien saldría.

La decisión: TODOS decidirian juntos “quién” dejaría el banco en función de la oportunidad que tenían de conseguir otro trabajo fuera.

Por lo tanto, todos empezaron a buscar trabajo, y los más rápidos en obtenerlo, “abandonarían su lugar” para que otras persona, que podrían tener más dificultades siguieran en el banco.

Esta es la primera vez que escucho que un “proceso de despidos” se maneja con tanta apertura, cuidado y colaboración. No pensé que esto fuera posible hasta que Lucas me lo contó. Me di cuenta siguiendo la conversación que su único propósito en la vida es ayudar a otras personas a ser mejores. A tal punto que tiene el objetivo de ayudar a un número específico de personas por año a través de acciones directas y personales, y cuando lo conocí en octubre, ¡ya había ayudado a 800 personas! Ayuda a alguien a recuperar sus llaves si las pierde, o le consigue un nuevo trabajo, no importa cuán grande o pequeño sea, siempre atento y con el corazón abierto para actuar.

Aplaudo a un líder como LUCAS FERNANDEZ, y espero que cada líder tenga su claridad de propósito, su valor y su pasión para AMAR como él lo hace.  

Foto por STIL en Unsplash

Historia 3: “necesitamos más millennials en el poder”, 21 millennials con quienes trabajo que, sin duda, cambiarán positivamente nuestro mundo, pase lo que pase

Recientemente comencé a trabajar con un grupo de 21 Project Managers en Mambo, una empresa que diseña e implementa soluciones de transformación a través de la tecnología. Ellos dicen que en su empresa tienen COOLtura, y es cierto … Les propuse realizar una actividad para DISEÑAR el líder que quieren ser, de forma que puedan escribir en una frase el PROPÓSITO de su vida, las estrategias (o formas de alcanzarlo basados en sus talentos) y la brecha de aprendizaje que reconocen querían cerrar durante nuestro trabajo juntos. Todo este trabajo muy intenso, profundo e importante en pequeños grupos de 5-7 personas, durante talleres de 2 horas cada uno. Era desafiante y ambicioso (por decir lo menos) pero diseñé un proceso que nos permitiría dejar de lado las expectativas. Me dije a mí misma: si no llegan al resultado final, está bien, porque el proceso de aprendizaje será suficiente y lo aprovecharemos. Además, mi propuesta inicial de entrenamiento indicó que estas sesiones estarían en preparación para un taller para diseñar al líder que querían ser, con lo cual, todavía nos quedaba tiempo para ello.

 

Todas mis preocupaciones fueron en vano …

En 2 horas, talleres en grupos pequeños (5-7) TODOS lograron el objetivo: descubriendo su propósito, estrategias (talentos clave) y brecha de aprendizaje.

¿Cómo pasó esto? ¿Fue mi capacidad como coach? Aunque me gustaría decir que sí, no lo creo, creo que fue principalmente SU actitud durante la sesión que incluyó:

  • Apertura (0 barreras para el aprendizaje): no tuvieron problemas para sumergirse en sus fortalezas y debilidades y compartir sus deseos más íntimos con el resto. Fueron receptivos y vieron esto como una oportunidad para crecer y aprender.

 

  • Cuidado y colaboración: LES IMPORTA lo suficiente: para ellos mismos, para sus compañeros, tal que se ayudaron mutuamente a realizar los ejercicios, y también les importa el mundo que les rodea, incluidas plantas y animales en todo el planeta.

 

  • Pasión y compromiso: les apasiona la vida, sus sueños, sus deseos y las personas que los rodean. Todos sus ojos brillaron cuando hablaron sobre lo que el mundo necesitaba y cómo podrían hacerlo un lugar mejor. Todos y cada uno de ellos declaró con qué se comprometerían al comienzo de la sesión y, al final, TODOS habían cumplido plenamente con ese compromiso (incluso los más simples pero difíciles como: dejar fuera de la sala los pensamientos y ansiedad sobre su trabajo)

Yo sólo cree el espacio para que pudieran conectarse unos con otros, y con ellos mismos, para #crecerjuntosenconciencia y descubrir qué y cómo querían mejorar a nuestro mundo. 

Estas 21 personas maravillosas me ayudaron a renovar mi FE: es POSIBLE crear un mundo mejor… y puede tomar solo 2 horas (o menos) en redactar el plan para hacerlo.

No se necesitan habilidades especiales, excepto una predisposición a estar abierto, que te importe y hacernos cargo de manifestar lo que nos apasiona en la vida.

La experiencia ha sido tan satisfactoria que me tienta a orientar mi trabajo por completo a compañías administradas por Millennials … es tan gratificante y fluye con tanta facilidad …. NOTA para Gen X y Baby Boomers: todavía los amo y saben que si necesitan mi ayuda y la piden, estaré allí para asistirlos.

No hago distinciones, excepto en el esfuerzo que “utilizo” para promover y ofrecer mi trabajo.

Gracias a todos los Mamberos, especialmente a Thalia Penagos, quien me pidió que los acompañara y los pudiera servir como coach.

Esta experiencia inspiradora me llevará a ayudar a otros a conectarse con su esencia y hacer de este mundo un lugar mejor. 

 

Así, los dejo con estas 3 historias que nos preparan un nuevo año con una mente abierta y más allá de todo: un corazón abierto, lleno de AMOR, desde el cual podamos servir a quienes nos rodean. 

 

¿Cuáles son tus deseos e intenciones para 2018? ¿Qué te inspiró a declararlos así?

 

Con amor y gratitud,

Denise Dziwak

 

 

Denise Dziwak, trabaja como Life & Conscious Business Coach y es una conferencista inspiradora, acogedora, creativa, desafía el status quo y está totalmente comprometida con crear UNIDAD, PAZ y AMOR en el mundo. Para eso ayuda a otros a encontrar un camino de crecimiento en conciencia que les permita vivir vidas felices, plenos y llenos de sentido. Trabaja con una variedad de herramientas como terapia de niño interno (inner bonding), coaching ontológico y de la empresa consciente, PNL, meditación, Touch for Health para crear una conexión interior más fuerte y un aumento de la felicidad y bienestar.

Es fundadora y co-directora de Florecer del Alma, un espacio para Crecer en Para pedirle ayuda, escribe a denise@florecerdelalma.com.

Perfil de Denise Dziwak en  LINKED IN

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  1. ROSA FUNES

    Hermosos ejemplos de cómo cada uno puede modificar su entorno.

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    • Denise Dziwak

      Gracias Rosa, que buena apreciación: PODEROSA porque me vino que cuando realmente nos importa algo y le ponemos amor entonces TRANSFORMAMOS nuestro entorno de manera positiva.
      Sigamos construyendo juntos un mundo mejor así
      Cariños,
      Denise

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  2. soraya cherbukov

    Gracias por compartir un trabajo tan noble, ojala hubieran muchas personas que imitaran su ejemplo.Los felicito y los insto a seguir por mas!!

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    • Denise Dziwak

      Gracias Soraya te agradezco tu mensaje, fueron como dices “nobles” y ojala inspiren a muchos mas a actuar asi!
      Cariños
      Denise

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