Saliendo de un show de final de año de Sofía (3 años), un papá que está por irse del colegio y del país me comenta “si no sentís nada es porque nunca lo viviste”. En ese momento y aunque yo no estoy “de salida” como él, me invadieron las lágrimas y el mix de emociones: gratitud, tristeza, alegría, amor, plenitud, nostalgia y me sorprendió. Me quedé sintiendo, me di tiempo y espacio para dejar que esas emociones se movieran en mi, me hablaran y era tan espectacular que valía la pena compartirlo. Aquí estoy con ustedes conectados desde este post “sintiendo juntos”.

Los finales de año, con tanta reunión, show escolar, despedida de acá y allá, puede llevarnos a pasarlo rápido, acelerados, entusiasmados tal vez, pero sobre volando en la excitación sin necesariamente penetrar en el sentir. Planteo y propongo algo distinto, que aunque estemos llenos de actividades, cada una de ellas la vivamos LENTO SINTIENDO, CONECTADOS, CONSCIENTES, ¿se animan? Algunos me dirán que se puede sentir “rápido”, y claro que sí, aunque creo que muchas veces no le damos tiempo a nuestro cuerpo, mente y alma de profundizar en cada espacio, cada momento. Al menos yo, hoy, allí en esos instantes saliendo del show, me di un momento, de conectarme con otro papá, con su emoción, con la mía y sentí la UNIDAD, el amor, y lo que nos hace humanos.

Esto que nos une, el sentir juntos, el crecer JUNTOS, el AMOR, eso es lo que nos va a salvar como humanidad. ¿Por qué hablo de salvarnos? Lean los diarios, vean las noticias, yo lo hago poco pero cada vez me doy cuenta que hay muchas cosas que no están bien en nuestro mundo, en nuestra humanidad. El odio, el miedo, la violencia, el cuidarnos de los otros, atacando o defendiéndonos, todo esto nos separa, nos deja aislados, y de-privados de vida. Sí, para tanto es. No quiero callarme, estamos en un mundo donde existe una gran polarización, donde hay muchos que se enfrentan, donde cada uno de nosotros al no aceptar algo interno lo proyecta en otro afuera, peleándose, juzgando, protegiéndose. Yo digo basta a esto, digo que podemos unirnos, que podemos conectarnos y sentir. Olvidémonos de lo que “pensamos” sobre esto, simplemente démonos chance de sentir juntos.

Estos encuentros de fin de año, estos rituales que la mayoría hacemos son MUY importantes. La fiesta de fin de Screen Shot 2015-12-16 at 11.22.12 AMaño no es para ver si mi hija puede cantar y bailar en inglés, eso “me ne friega” diría mi abuelo Luis. No es lo importante. Lo que sí es vital es compartir, reconocer, valorar, honrar el camino recorrido por nuestros hijos y por nosotros. Recordemos un año atrás como éramos y como eran ellos, y demos gracias por todos los cambios, sintamos todo, lo que llegó a nuestras vidas, lo que se fue, las alegrías y las penas.

Una mamá me dijo “hace un año mi hija no se despegaba de mí, ni que hablar de cantar, y hoy mírala ahí corriendo con sus amigos feliz. No sólo creció su cuerpo…”. Claro, ¡que lindo poder reconocerlo!, esa evolución que seguramente no sólo fue de su hija sino de ella como mamá también. Que duelo es dejarlos alejarse, despegarse y a la vez que alegría y orgullo cuando los vemos encarar cada paso nuevo con independencia y autonomía.

En la película “Intensamente” (si no la vieron, véanla! es imperdible), una de las enseñanzas es que poder vivir y sentir la tristeza da lugar a que sintamos el amor. Yo creo que vivir y sentir TODAS las emociones nos conducen a ese lugar: a sentirnos profundamente amados y conectados unos con otros. Cada vez que profundizamos nos damos cuenta que no estamos solos, que podemos conectarnos, ser UNO en el sentir, crecer desde ese lugar juntos.

 

Aprovechemos estas fechas para hacerlo en familia, con amigos, con nuestros hijos: dejemos que la emoción fluya, sintámoslas, que las lágrimas emerjan, que las risas se tornen en carcajadas, que todo sea intenso, eterno y vasto como es en Realidad.

Conciencia para sentir y desde allí construir un mejor mundo para todos JUNTOS. ¡Vamos! Que nadie se nos quede atrás, estemos atentos, miremos, ofrezcamos ayuda, conectémonos con todos y todo lo que nos rodea.

Con amor y gratitud,

Denise

 

DSC_1560Denise Dziwak, trabaja como Life & Spiritual coach, utilizando las herramientas del coaching, la meditación y el touch for health para lograr una mayor conexión interior (inner bonding) y ayudarte a crecer en bienestar y felicidad. Pueden ver su perfil y pedir una sesión con ella en AQUÍ.

 

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