Tanto si buscamos en diccionarios como también si hablamos con personas respecto de la –aceptación-, obtendremos gran gama de definiciones y acepciones para el término.

Por ejemplo dice en algún lugar «…con origen en el término latino acceptatio, el concepto de aceptación hace referencia a la acción y efecto de aceptar. Este verbo, a su vez, está relacionado con aprobar, dar por bueno o recibir algo de forma voluntaria y sin oposición.»

En algún otro lugar dice: «…La idea de aceptacion aparece muchas veces, muy vinculada a la psicología y la autoayuda. En este sentido, el concepto refiere a que una persona aprenda a vivir con sus errores; es decir, que acepte su pasado. De esta manera, podrá encarar el futuro con una nueva perspectiva y aprovechar las oportunidades que brinda la vida.»…. «La aceptación también puede estar dirigida hacia otras personas, con un sentido similar: aceptar sus errores y sus equivocaciones, privilegiando lo bueno por sobre aquellas cuestiones que generan dolor.

Se suele distinguir entre aceptar las ideas de otro y compartirlas: en el primer caso, no es necesario estar de acuerdo, aunque existe un límite marcado por la decencia y la moral; por otro lado, compartir indica claramente que se piensa del mismo modo.»

Para el caso, me gustaría brevemente brindar una mirada más al respecto y de índole práctica, considerando que a veces y según el caso, puede aportar el hecho de tener esta visión, puede sumar a la comprensión de una situación y con miras a dar un paso hacia un estar-mejor.

Considero que podemos dividir a la aceptación en 2 aspectos principales: el aspecto «objetivo» y el aspecto «subjetivo». Y para comprenderlo un poco me basaré en un ejemplo común: Mi socio me pasa a buscar todas las mañanas para ir juntos al trabajo, él es una persona malhumorada a esa hora de la mañana y todo el trayecto se me hace muy incómodo. Y yo no lo pienso aceptar mas!!!. Ese es un diálogo clásico, ya sea conmigo mismo o contándoselo a otra persona.

Ahora, separemos un poco la situación en términos de «objetivo» y «subjetivo» para ver como se vé:

El aspecto objetivo es el hecho en si mismo: mi socio es una persona malhumorada.

El aspecto subjetivo es lo que a mi me sucede con el hecho: la incomodidad que siento a partir del hecho de que mi socio sea malhumorado.

¿A dónde nos lleva esta separación entre lo «objetivo» y lo «subjetivo»?. Me ayuda a darme cuenta de que hay un hecho y que algo que me sucede a mi con ese hecho.

Cuando algo es un hecho, es un hecho y no puedo cambiarlo. Que una persona sea malhumorada es un hecho. Que el florero que me regalaron es de color marrón, es un hecho. Que mi esposa es desordenada, es un hecho. Esas situaciones no puedo modificarlas porque ya son de ese modo, e intentar cambiarlas representará una inversión de energía en el lugar equivocado, ya que los objetos son como son, y las personas sólo pueden cambiar si ellas mismas quisieran, pero no porque yo lo exija.

Lo que sí puedo hacer es: ver qué hacer con –lo que me sucede- respecto de ese hecho, o sea el aspecto «subjetivo» de la cuestión. Aquí estamos ante la presencia de mi sentimiento, de mi emocionalidad, y esto sí puedo tomarlo y hacer algo con ello.

Lo próximo que haré ahora con mi emocionalidad, es también aceptarla como un hecho en si mismo, ya que lo que siento, lo siento. Digo esto en el sentido de que por ejemplo, puedo sentirme –culpable- por sentirme incomodo ante la presencia de un ser querido, pero si así me siento…. Así me siento. Recordá que mientras no aceptes algo (y lo resistas) nunca podrás tomarlo para hacer algo con eso.

Por último, -eso- que siento, lo abordaré ya sea desde el comunicar lo que me sucede, desde el pedir lo que necesito, desde el cambiar de actitud, implementar una acción que me ayude a trascender la situación, o acompañar el sentimiento que me produce esa situación tanto como sea necesario para mi, y hasta tal vez con ayuda profesional. Con este paso, quisiera dejar claro que –aceptar- no significa ni implica –conformarse-, ya que soy siempre yo el responsable de hacer algo con lo que siento, con lo que me sucede, para poder avanzar con mis situaciones.

En resumen, ante una situación que no me gusta:
1) Acepto los hechos tal cual son, pues son un hecho.
2) Reconozco en mi lo que siento respecto de esta situación.
3) Acepto eso que siento.
4) Me hago responsable de ese sentimiento e implemento un plan de acción que me ayude a superarlo, trascenderlo.

Finalizo estas líneas, invitándote a trabajar respecto de la aceptación de situaciones, con el fin de que puedas atravesar o trascender esas situaciones ; no todo puede ser de nuestro agrado, ni todas las personas que nos rodean pueden ser iguales que nosotros. Por ello, la aceptación será tu mejor aliada para llevar una vida menos estresante. Todos tenemos el poder de crear y cambiar nuestra vida.

Recordá que cada pequeño paso, cada pequeña acción contínua, se va a convertir en algo grande en el futuro.

Alejandro Juroczko

Alejandro Juroczko trabaja como Facilitador de Cambio y Crecimiento, a través de las herramientas del Counseling, el Focusing, la Gestalt y el touch for healh. Para ver su perfil y pedir una sesion hágalo AQUI

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