Durante mucho tiempo trabajé personalmente en el efecto de las críticas sobre mí. Al principio me enojaba ser criticada ya que lo asociaba a una creencia que decía “algo me falta, por ende no soy suficiente…no soy valiosa, querible, etc.”. De a poco fui cambiando esa creencia por una simple verdad: “soy valiosa más allá de todo lo externo, incluyendo críticas”. Con esto, dejé de enojarme y me volví un tanto inmune a las críticas, pero no me mantuve abierta al aprendizaje sino que me cerré protegiéndome. No estaba dispuesta a revisar nada en mí porque eso aún presuponía una falta de valoración de mi ser. Entonces fue cuando me pregunté ¿cómo sería mantenerme abierta al aprendizaje, y a la vez sintiéndome valiosa y digna como ser humano? Así empezó un camino de aprendizaje utilizando la Conexión Interior (o Inner Bonding) del cual extraje varias conclusiones que me parecen valiosas para compartir.

Lo primero es aclarar que con crítica me refiero a toda opinión expresada por alguien de que hay otra manera de ser y hacer en comparación con lo que yo estoy siendo o haciendo. Algunos hacen divisiones entre críticas constructivas o destructivas pero yo prefiero verlo como que hay críticas expresadas con amor y otras que no. De ambas, podemos aprender, pero la forma de hacerlo es un poco distinta según mi experiencia.

La conclusiones más importantes que aprendí fueron:

  • Toda crítica presenta una posibilidad de aprender de mí, de mis creencias, del otro y también de otras formas de ver la vida que tal vez no hubiera contemplado antes. No importa si la crítica con expresada con amor (“te puedo ofrecer mi opinión sobre algo que te incumbe…?”) o no (“sos un desastre, mira que mal lo que haces”), SIEMPRE puedo aprender.
  • Antes de responder en automático conviene conectarme internamente. Una posibilidad es realizar el proceso que describo a continuación que deriva del método de Conexión Interior (o Inner Bonding) o simplemente conectarme con lo que siento y que es mejor para mi en esa situación.
  • Yo no soy mis emociones ni mis pensamientos y dejar que gobiernen mis relaciones, mi vida y mi autoestima sería obviar lo que para mí es una premisa básica de la vida: soy un ser espiritual viviendo una experiencia humana. Soy capaz de amar por encima de todas las cosas.
  • Cuesta, si cuesta MUCHO obrar desde el amor cuando mis heridas son profundas, pero PUEDO y lo HICE. Tal vez no siempre llegue a aprender de la crítica del otro pero de apoco puedo ir practicando este proceso hasta que la herida de baja autoestima en mí sea insignificante en comparación con las ganas de aprender una forma de ser mas amorosa conmigo y los demás. La maestría la logro con la repetición y práctica de la técnica, así escuche de un maestro alguna vez y refleja mi propio aprendizaje.

Aquí les comparto un ejemplo y cómo encararlo. A veces una crítica expresada sin amor viene en forma encubierta. Un caso de esto: mi hija de 2 años se mancha la remera comiendo, alguien presente hace alusión a como se está manchando al comer y otro comenta “hay chicos que hoy los educan como indios, sin ninguna regla ni cuidado”. Esta generalización es una crítica encubierta a quienes dejamos que nuestra hija se manche al comer. Ante este hecho:

Paso 1: chequeo como me siento. Si hay algún tipo de incomodidad interna, me cuestiono ¿qué es?: enojo, culpa, ansiedad, etc.

Paso 2: Elijo hacerme cargo de lo que siento sabiendo que eso tiene que ver conmigo y no con lo que otro hizo o dijo. Elijo la intención de aprender de lo que siento.

Paso 3: Dialogo con la parte de mí que se siente mal (esto es importante: no soy toda yo consumida por la emoción sino hay una parte de mí que siente enojo, culpa, ansiedad, etc.) En este caso yo sentía ansiedad y cuando le pregunté a esa parte de mí de qué se trataba la ansiedad me dijo que “me daba miedo llegar a pensar que yo podría hacer algo “mal” como madre”. Le pregunté ¿que quería evitar o controlar? Me dijo que “no quería quedarse sola por no se aceptable o digna de amor.”. También me dijo que “la crítica quiere decir que no soy aceptable”.

Paso 4: Dialogo con mi conciencia más elevada, Yo Superior, Dios, o guía espiritual para saber cuál es la verdad que me ayudará a sentirme bien. La respuesta fue: 1) sos valiosa y diga de ser amada siempre más allá de lo que hagas y 2) no podes controlar lo que otros sientan o piensen de vos ni necesitas hacerlo porque sos amada siempre.

Paso 5: Elijo una acción amorosa en respuesta a lo que siento y la situación que vivo. Acá había dos partes: una la de decirme lo valiosa que era y soltar el querer controlar lo que otros sientan o piensen; y dos poner un límite con amor a la agresión implícita en la crítica y/o aprender de ella según la apertura de la otra persona. La forma de hacer esto era primero chequear con la ora persona si efectivamente era una crítica a mi forma de ser madre. Y segundo abrirme a aprender de ello. Algo como “puede ser que lo que quieras decir es que yo no estoy educando bien a mi hija porque la dejo ensuciarse cuando come? Si es así que te hace pensar eso, seguro tenes una buena razón para decirlo y tal vez yo pueda aprender algo de tu punto de vista?”. Si la otra persona responde de manera amable y abierta también seguiremos dialogando, y si sigue con una postura de ataque/defensa será mejor no seguir porque eso no sería amoroso conmigo. En este ultimo caso podría poner un limite amoroso diciendo por ejemplo: “prefiero no hablar de esta manera porque me siento agredida”. A veces retirarse es una forma de poner un límite físico sin necesidad de hablar.

Paso 6: chequeo como me siento con la acción amorosa. En este caso la otra persona seguía en la postura de defender su opinión pero no estaba abierta a aprender por lo tanto no tenía sentido seguir dialogando.

 

Puede parecer largo este proceso pero son sólo unos minutos y mi recomendación es retirarse de la situación para hacerlo si fuera posible, al menos al principio. Por ejemplo podemos “ir al baño” para hacer los pasos uno al cuatro y luego volver para encarar la acción.

 

Yo aún no logro dialogar en forma amorosa, constructiva después de la critica pero al menos ya no me siento inadecuada o no valiosa. Sigo en el proceso de poder aprender para transformar esta experiencia también en la posibilidad para crecer en conciencia.

 

Los invito a caminar el camino del aprendizaje cada vez que estén ante una crítica a su forma de ser o hacer.

Con cariño y gratitud

 

Denise Dziwak

Compartir

Tu comentario nos interesa...

Tu aporte a través de consultas y sugerencias nos enriquece y es valorado también por el resto de los lectores. ¡Muchas gracias!

Deja tu comentario