Elegí el titulo que hoy en día describe mi vida y espero que pueda servirles a aquellos que ven la maternidad y paternidad como una forma de aprender y crecer en conciencia.

Cuando hablo de “camino”, me refiero al conjunto de decisiones que tomo día a día y la intención detrás de esas decisiones. Distingo el tipo de intención en dos posibilidades, como lo hace el proceso de Inner Bonding*:

1) quiero aprender y amar o

2) quiero protegerme y controlar.

Ser madre me abrió preguntas que nunca antes me había hecho y que dieron lugar a profundos aprendizajes que me ayudaron a reconocer mas quien soy en esencia, despojándome de las capas de personalidad que no me eran propias (el Yo Auto engañado del que habla L. Gutman, o el Ego según la filosofía oriental) y sanando las heridas por las cuales las había adoptado en primer lugar. Me permitió amar y sentirme amada por mí y por los que me rodean conectandome desde una mayor intimidad.

Las “capas”

¿Leyeron la historia: El Caballero de la Armadura Oxidada? Si aun no lo leyeron lo recomiendo. Nadie se pone capas de ropa o armaduras sin sentir que debe protegerse de algo. Tenemos válidas y buenas razones para protegernos, y la mas primaria es la falta de amor percibido. Un bebé que no se siente amado no puede vivir, así que mas fácil es protegerse transformándose que morir. En ese momento es real que un bebe no puede hacer nada, absolutamente nada, es impotente ante la vida y requiere de otros que le den lo que necesita. Muchas veces eso no pasa y el bebe va adoptando maneras de ser que van logrando lo que necesita, ese amor tan preciado que suplica en cada llanto. ¿Todos los llantos son falta de amor? Sí, según yo amor viene en diferentes formas, pero la primera es escucha, atención, mirada, y después viene la acción amorosa que es responder a esa necesidad que el bebe expresa abrigando, nutriendo, sosteniendo y hasta cambiando pañales.

¿Y que pasa con los límites? Bueno, eso también es amor, si una madre se deshace a sí misma agotándose para satisfacer lo que ella cree que su bebe necesita pero en ese proceso se desangra dando su vida, no esta siendo amorosa con ella misma y ese es el límite primordial: la madre pone limites cuidándose y nutriéndose para darle a su hijo desde su plenitud y no desde su vacío. Una cosa es amar y otra abandonarse; y ambas no pueden coexistir. Si me abandono no estoy amando, porque si no me amo y soy amorosa conmigo no estoy siéndolo con quien esta a mi cuidado. Para mi este fue el aprendizaje mas importante que tuve y cuanto más lo aplico mejores resultados veo y mas integras son mis acciones y las de mis hijas. Ellas aprenden de mi ejemplo y comienzan a ejercer su autonomía cuidándose de eso que les hace daño, dándose o pidiendo lo que necesitan y diciendo no a lo que no necesitan.

Las capas son aquellas creencias y concepciones que tenemos sobre lo correcto, lo que debe ser, lo que debemos ser o hacer para ser aceptados por la sociedad y en consecuencia por nosotros mismos. ¿De qué nos protegen entonces? De sentir lo que sentimos esa primera vez que no tuvimos el amor que necesitamos: el dolor, la impotencia, la soledad. ¿Y por qué no queremos sentir ese dolor? Porque aun esta gravado en nuestro registro que no podemos hacer nada al respecto, que somos impotentes y que si volviéramos a sentir eso nos moriríamos. Hay muchísimas otras falsas creencias sobre el dolor, pero el punto es: hoy SI podemos hacernos cargo de nosotros y SI podemos sentir ese dolor pasado para dejarlo que fluya. Podemos permitir que deje de quedarse estancado y pueda transformarse en amor, en paz, en plenitud. Contener o controlar el dolor también nos impide sentir el amor verdadero, ese flujo constante que nos llega de la fuente de la creación y que nos llena de vida, de alegría, entusiasmo, inspiración, creatividad, sabiduría, poder, plenitud, seguridad…

Para mí el sentir ese dolor primario, y re-sentirlo tantas veces como sea necesario, me permite conectarme y descubrir mi ser real y es lo mas maravilloso que me paso en la vida. Ser madre me permitió aprender a maternarme para descubrirme y dar lugar a que mi ser real crezca y se desarrolle, de la misma forma que hago con mis hijas. Con ellas mi intención es amarlas, abrirles camino ayudándolas a confiar en ellas mismas, a sentirse amadas como para poder avanzar en sus descubrimientos y aprendizajes a su ritmo y con sus particularidades. Cuando yo me conecto con mi esencia puedo conectarme con la de ellas, amarlas mas que nunca. Les reflejo todo lo maravilloso que veo en ellas para que ellas también puedan verse en mi mirada. No hay nada mas gratificante que la mirada de amor, admiración, devoción de una madre o un padre.

 

Así, sigo mi camino de aprendizaje, entregada y comprometida con amar, con aprender a amarme y a mis hijas a través de todo lo que despierta en mi miedo y dolor, porque sé que todo puede sanarse, todo. La capacidad de sanar esta en mí y depende de la intención que yo tenga a cada momento.

 

Los invito a contactar con las capas que nos protegen, para qué las usamos, para qué las queremos. Si esas capas, como la armadura del caballero, nos impide sentir las caricias de la Vida misma, decidamos aprender de ellas y soltarlas una a una con amor y compasión. Fueron útiles, pero ya no lo son.

 

Con amor y gratitud,

Denise

 

 

*Inner Bonding o Conexión Interior (www.innerbonding.com): La Conexión Interior es un proceso, creado por Dr. E. Choprich y Dr. M. Paul, que cuando se practica sistemáticamente, es capaz de sanar el miedo, las creencias restrictivas, la ira, la vergüenza, la culpa, la sensación de soledad, la depresión, la ansiedad, la conducta adictiva y los problemas de relaciones. La Conexión Interior te proporciona las técnicas necesarias para cuidar con cariño de ti mismo, compartir tu amor con otros y tener la capacidad de hacerte responsable de tus propios sentimientos y comportamientos.

 

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