Sea éxito un logro de algún tipo o una forma de estar en la vida, no creo que haya manera de conseguir NADA sin aprender y ejercitar la Empatía.

Los seres humanos nacemos, crecemos y morimos en vínculos que nos forjan a través de experiencias compartidas. Como ya he citado antes, “La felicidad es sólo real cuando es compartida”, decía el protagonista de la película “Into the Wild”, un adolescente que quiso vivir sólo, por su cuenta independizado de todo y todos…hasta que se dio cuenta que el sentido de la vida era claramente otro y murió dándose cuenta de lo importante que era relacionarse con otros.

Así como somos mamíferos, somos seres que sienten a través de la parte límbica del cerebro, que AMAN, que buscan estar juntos, cuidar, criar y crecer en común-unidad. Tenemos también neuronas llamadas “neuronas espejo” que nos permiten sentir lo que otro siente, o las emociones del ambiente en el que estamos, sin ponernos a pensar en eso, sólo ocurre.

Por ende TODOS los seres humanos estamos CONSTRUIDOS para poder sentir lo que otro sienten, está en nuestro diseño “de fábrica”. Ósea que la EMPATÍA es natural, intrínseca y orgánica a nuestra forma de ser: humanos.

 

¿Por qué no todos somos empáticos y promovemos el bien común, la unidad y el amor? ¿No sería, esa la solución a TODOS los problemas, para generar PAZ en el mundo?

 

Les voy a resumir en una palabra lo que impide la Empatía: MIEDO. Claro no podemos identificarlo o en el día a día se parece más a: celos, egoísmo, culpas, ansiedades, con todos los juicios que derivan o forjan estas emociones. Sin embargo, detrás de todo eso hay sólo una emoción: EL MIEDO. Y esto también tiene que ver con nuestra biología, y viene de nuestra cerebro reptil o esa parte que nos permite reaccionar ante posibles amenazas para cuidarnos, protegernos y preservar nuestra vida. Esa parte del cerebro, en especial la amígdala se activa ante la posibilidad de peligro y nos pone “en guardia” listos para: atacar, huir o congelarnos (quedarnos quietos como “muertos”) para evitar ataques.

 

Pero entonces es fácil: no sintamos miedo y listo, pura empatía y amor. Si así fuera, tal vez no estaríamos vivos, porque el miedo es útil a protegernos de peligros REALES. La cuestión es cuando ese miedo deriva de “falsas creencias” que lo activan ante el mínimo estimulo externo, sea real la amenaza o no.

 

Y estos “miedos” o sensibilidades “irreales” se forman desde que nacemos y tiene que ver tanto con nuestra sensibilidad y permeabilidad ante el ambiente que nos rodea como el amor, conexión y protección que sentimos de quienes nos cuidaron desde pequeños. No es cuestión de culpar a nadie, porque a veces estuvo el amor y la protección de nuestros padres pero ellos mismos en su vida estaban llenaos de miedos y actuaban en base a estos y nos ofrecieron ese modelo.

 

Lo pero es que cada vez que hablo del miedo con una persona en sesión de coaching, surge lo mismo: NO ES MIEDO es otra cosa. ¿¿¿¿Qué?????? ¿Tanto nos cuesta aceptar nuestra vulnerabilidad? Cuanto más fuertes parecemos, armados hasta los dientes de opiniones más miedo tenemos y más hemos aprendido a protegernos. No tiene nada de malo aceptarlo, y al final todos lo hacen solo que lleva tiempo y confianza poder abrirse a esa parte vulnerable, indefensa que sufre con esos miedos que muchas veces con antiguos e incoherentes y que con solo “verlos” podemos empezar a actualizarlos y cambiar nuestra vida para mayor paz y felicidad.

 

101_0109Ejemplo personal del cual no me enorgullezco y que me dio mucho para trabajar, por más pequeño que pareciera… Chat familiar de “origen” (mama, papa y hermana mía) en el que en un momento mi hermana cuenta algo que estaba viviendo y cuento algo que me pasaba a mí. Reacción de mi hermana a quien adoro con mi alma “podés ser más empática? Por qué cada vez que cuento algo vos contás algo tuyo?”. Lo primero que hice fue lo que hacemos todos: defenderme, explicar que era “mi” manera de ser empática, buscar cosas similares en mi vida… aja, si parte de eso tiene que ver con la empatía, pero la verdad es que en cuanto me conecté por dentro, me vino una imagen y momento de nuestras vidas: yo 10 ella 6 aproximadamente o tal vez éramos más pequeñas, sentadas en el auto de nuestros padres al mediodía volviendo a comer a casa y peleándonos para ver quien contaba primero. Claramente a mí se me activó ese recuerdo y el miedo a no ser escuchada, o que me perdiera mi lugar… y tal vez a ella también se le activó, pro eso no quita que no fue empatía sino COMPETENCIA, por miedo a perder mi lugar … “el que no llora no mama” dice el tango y es cierto pero en este caso no. Ven como estábamos en tiempo presente totalmente condicionadas (al menos yo) por el pasado y eso me impedía AMAR? Que lindo hubiera sido decirle: “uy que feo que lo que estás viviendo, te entiendo y te abrazo en al distancia”. Eso bastaba.

 

Hace poco di una charla de Inteligencia Emocional para padres e hijos y les decía que en el CENTRO del modelo de cómo desarrollar este tipo de inteligencia esta la EMPATÍA. ¿La empatía: se nace o se hace? AMBAS. Nacemos, la perdemos y la vamos recuperando al sentirnos amados, escuchados, valorados.

 

La empatía es la puerta hacia UNIRNOS, porque si me puedo poner en el lugar del otro puedo darme cuenta de su dolor, y de cómo eso es la causa de su malestar y por ende de la violencia que seguramente derivo de ese malestar. No quiere decir que voy a dejarme violentar por nadie, pero puedo amarlo.

Honro y agradezco esa capacidad que tengo desde muy chiquita: AMAR a través de la oscuridad o falta de amor del otro. Cuando tenía 8 significaba que yo pedía perdón a mi amiga con la que me había peleado aunque ella fuera la que comenzó la pelea. ¿Que importa?! Yo quería jugar, divertirme, ¿que sentido tenia estar separadas?

 

Desde esa puerta abierta TODO ES POSIBLE y MUCHO más eficiente que si lo tratamos de lograr “convenciendo” (con + VENCER), así solo logramos sumisión y jamás compromiso real, auténtico. Comprendamos, pongámonos en el lugar del otro, tratémoslo como nos gustaría ser tratados y logremos unirnos para lograr lo que queremos…no me cabe duda que el logro será un mundo de mayor amor, paz y UNIDAD.

 

Los invito a ver este video y practicar hoy la EMPATÍA, pónganla a prueba, experimenten que tan bien les va CON o SIN ella a ver que deciden luego.

Con amor y gratitud,
Denise

DSC_1560Denise Dziwak, trabaja como Life & Spiritual coach, utilizando las herramientas del coaching, la meditación y el touch for health para lograr una mayor conexión interior (inner bonding) y ayudarte a crecer en conciencia, bienestar y felicidad. Pueden ver su perfil y pedir una sesión con ella en AQUÍ.

Si quieres trabajar temas personales para habilitarte a vivir con mayor plenitud y conciencia no dudes en pedirnos una sesión individual para que te acompañemos.

Compartir

Tu comentario nos interesa...

Tu aporte a través de consultas y sugerencias nos enriquece y es valorado también por el resto de los lectores. ¡Muchas gracias!

Deja tu comentario