Podemos vivir bien sin la risa, pero cuánto más rica y gloriosa es la vida donde la felicidad explota en risa. Así es mi vida familiar, al menos una gran parte del tiempo, y hace que quiera experimentarlo mil y una vez.

Quizás tuve la suerte de crecer en una familia donde llorar de risa y expresarnos corporalmente (abrazos, baile, histrionismo,…) estaban disponibles. Mis padres convivieron hace poco conmigo durante dos semanas y recordé lo gracioso que pueden ser la reuniones con papá y sus cuentos de locura. ¿A quién puede ocurrírsele hacerle un chiste y matarse de risa con la cajera del supermercado cuando no le acepta el documento de identidad? A mi papá, por ejemplo, y ese es sólo uno de los miles momentos de alegría que genera y crean un contexto de conexión para todos los presentes. Lo mismo me pasa con mi hermana, aunque hace mucho no la veo, llorar de risa, muchas veces de nosotras mismas y las pavadas que hacemos. Ayer mismo mi esposo bailaba haciendo monerías con mis hijas y crearon un ambiente super divertido para la cena. ¡Que comida no cae bien así, en medio de la alegría!

Expresar nuestra alegría y entusiasmo, ya sea que tengamos 1 año y nos sorprendamos al jugar a las escondidas, o tengamos casi 37 años y sigamos haciendo monerías, genera un ambiente de conexión en intimidad en confianza. Nos aleja de las preocupaciones y “ideas” que nos distancian unos de otros uniéndonos en el amor.

A veces yo me olvido de esto y me pongo seria, le hago caso a esa voz que dice “cómo deben ser las cosas” o “ a que hora deben dormir, por que si no…”. Es cierto hay un orden que cuida y proteje, pero no funciona si viene con la voz amenazante que mete miedo. Me doy cuenta que si fluyo puedo registrar cuando es ya hora de un cambio, o necesidad de límite. ¡Que placer poder dejarme ir en la lectura de una novela para chicos con mi hija mayor! ¡Cuán grandioso es saltar en la cama saltarina en le cumple de mi hija de 4, con ella y riéndonos de tanta excitación! ¡Que disfrute es para mí aprender a bailar con mi esposo y reirme cuando le piso los pies! Ni hablar de lo maravilloso que es perseguirnos con mi hijo de menos de 2 años por toda la casa y sorprenderlo cuando cambio de dirección. Son momentos valiosos, reales, sentidos, que nutren el fuego de la UNION familiar.

Como padres tenemos al menos dos oportunidades claves para AMAR: 1) crear contextos de COMUNION familiar y 2) dejarnos llevar, entregarnos a las experiencias de conexión sin restricciones

Esto nos permite vivir con mayor plenitud en familia, y superar los obstáculos que siempre aparecen con una cierta liviandad (como la de mi papa con su tarjeta de crédito en el super!). SIEMPRE tenemos la opción de ELEGIR como queremos transitar nuestra vida. La alegría y el humor son una de las rutas que muchas veces esquivamos porque creemos que no es “suficientemente adulto”, o “nos veremos mal, tontos, a ojos de quien nos ve”, o alguna otra creencia limitante.

Nos limita en la medida que lo permitimos. Queda en nosotros la opción de vivir con alegría y plenitud. Recuerdo a Patch Adams y el cambio que producía en un lugar tan triste. ¿Se acuerdan? Aquí esta para verlo:

La alegría es una elección que sana, crea vida y da MUCHO bienestar y plenitud. Recuperémosla y démosle prioridad en nuestra vida familiar. Sigamos el ejemplo de nuestros pequeños que siempre la tienen disponible.

Una única nota de cuidado: humor no es burla, ni cinismo, ni sarcasmo. Eso sí es destructivo aunque genere risa. Ojo, con eso, estemos atentos al tiempo de energía que generamos. Alegría viene con amor, aceptación, liviandad, respeto.

Los invito a que declaren una PROMESA DE FELICIDAD respondiendo esta pregunta:

¿Qué estoy dispuesto a hacer para crear un contexto de alegría en mi familia?

Con amor y gratitud,
Denise

 

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Denise Dziwak, trabaja como Life & Spiritual Coach y es una conferencista inspiradora. Acogedora, creativa, desafía el status quo y está totalmente comprometida con crear UNIDAD, PAZ y AMOR en el mundo. Para eso ayuda a otros a encontrar un camino de crecimiento en conciencia que les permita vivir vidas felices, plenos y llenos de sentido. Trabaja con una variedad de herramientas como terapia de niño interno (inner bonding), coaching ontológico, PNL, meditación, Touch for Health para crear una conexión interior más fuerte y un aumento de la felicidad y bienestar.

Es fundadora y co-directora de Florecer del Alma, un espacio para Crecer en Para contactarla, escribir a denise@florecerdelalma.com. Su biografía completa AQUI.

Si quieres trabajar temas personales para habilitarte a vivir con mayor plenitud y conciencia no dudes en pedirnos una sesión individual para que te acompañemos.

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