Hoy me invitaron a conectarme con mis manos, cómo son, cómo las uso, qué me quisieran decir,… Me las miré con atención y me di cuenta que hasta ahora cada vez que las miraba las había evaluado… “prolijas”, “arregladas”, “uñas largas/cortas”.

Hoy las miré con amor, con apertura y lo primero que me surgió fue agradecerles. Cuántas cosas lindas me dicen mis manos de mi y cuanto puedo dar de mí a la vida a través de ellas. Mis manos crean sonrisas en mis hijas cuando les hago cosquillas o morisquetas. Mis manos sanan cuando irradio energía curativa. Mis manos son flexibles, elásticas, escriben rapidísimo y a la vez pueden estar horas quietas cuando medito o duermo. Mis manos no me piden que sea más que quien ya soy, que las use o no está en mi pero ellas no me lo piden ni reprochan si lo hago. Son totalmente aceptantes de mi ser.

Llegado este punto conecté con algo asombroso: mis manos son muuuuuuy parecidas a las de mi mamá, y que lindas manos tiene mamá. Son perfectas, combinan el equilibrio entre la belleza y la capacidad de hacer con ellas, de crear, de curar, de sentir… recordé la sensación de sus masajes en mis piecitos cansados cuando volvía cansada de la facu, su mano tomándome la fiebre, acariciándome, dibujando al Quijote que no me salía en 4to grado, haciendo galletitas de avena y miel. Creo que siempre quise tener unas manos así, como las de ella, y ahora las tengo. Doy gracias por sus manos y las mías que hoy también dan amor como yo recibí. Mis manos hicieron cosas no tan lindas y las de mamá seguramente también, pero son mis manos, y las amo y perdono porque sé que aprendimos juntas en este camino.

Ser madres es amarnos a nosotras tanto como a la vida misma y desde ese amor infinito poder entregarlo a nuestros hijos, y que mejor que utilizar nuestras manos para hacerlo.

Gracias Mami por mostrarme una manera de lograrlo. Hoy me doy cuenta que el amor de madre es eterno, queda grabado por siempre en la memoria, en la piel, en lo que recibí de tus manos y me alegra que mis hijas estén recibiendo mi amor de esta forma también. El ciclo del amor es eterno y no solo eso sino que recordar me hace sentir, con cual quien dijo que el pasado es pasado si yo lo estoy viviendo hoy!?

Hoy me doy la mano a mí misma en este camino de aprender a amar.

Con amor y gratitud,
Denise

Compartir

Tu comentario nos interesa...

Tu aporte a través de consultas y sugerencias nos enriquece y es valorado también por el resto de los lectores. ¡Muchas gracias!

  1. Paula Barrionuevo

    lindo….

    Responder
  2. Anita Florit

    Lindísimo!!! Gracias por compartirlo. Anita F.

    Responder
  3. Lorena

    Preciosísimo…. Justo para mí. muy emotivo y directo al alma. gracias.

    Responder

Deja tu comentario