A una semana de haber dado una charla sobre Criando con Apego Seguro en La Casa de la Tata, quiero compartir un post que escribí al respecto y más información detallada sobre la teoría que lo sustenta. Me parece muy importante aclarar términos y a lo que se refieren ya que se DISTINGO puedo hacer algo al respecto.

 

Título original del post: “Mamá es mía”, El temita del Apego

Empecemos por aclarar qué es apego, o a qué me refiero yo por apego. Me refiero al apego como la “necesidad” de sentirse unido a otro ser humano. Digo “necesidad” porque en mi experiencia los seres humanos no nacimos para vivir en soledad y requerimos de los vínculos, de aquello que nos une o apega a otros, para sostener nuestra existencia.

Desde el ámbito espiritual e incluso psicológico muchas veces hablamos de lograr “cero apego” o “no necesitar” a otro para vivir. Comparto que, como adultos, podemos darnos todo el amor con el cual sostenernos, pero no quiere decir que no necesitemos de otros para estar mejor, para crecer, para compartir nuestro amor. Cuanto mejor nos sentimos con nosotros mismos mas queremos compartirlo con aquellos que nos rodean e irradiar ese amor, paz y felicidad a todos. Osea cuanto más íntegros y completos nos sentimos, más disfrutamos nuestros vínculos en libertad.

Recuerdo la película “Into the Wild” donde un adolescente busca irse a vivir solo y no depender de ningún otra persona. Llega un momento que antes de morir por una intoxicación se da cuenta de algo clave “la felicidad es sólo real cuando es compartida”.

Hay un libro (Maneras de Amar de Amir Levine y Rachel Heller) que habla de estilos de apego y sus consecuencias en nuestros vínculos. Esta teoría deriva de lo propuesto por J. Bowlby y otros experimentos de los últimos tiempos. Explica que existen 4 tipos de apego: seguro, inseguro-ansioso, inseguro-evitativo y inseguro-desorganizado (ver abajo tabla detallada). Estos estilos vienen desde nuestra niñez según la experiencia que tuvimos con la persona que nos maternó, y pueden cambiar a o largo de la vida según las experiencias y aprendizajes que vamos teniendo. La idea de reconocerlos en nosotros y en nuestros hijos es ayudarnos a desarrollar la seguridad en el apego porque eso nos deja como seres íntegros que podemos relacionarnos desde la plenitud y no desde la falta. El apego seguro nos permite compartir nuestro amor con otros en libertad. Si no estamos seguros de ese amor que fluye a nosotros constantemente, buscaremos a los otros como fuentes de amor para llenar nuestro vacío interno y esto transformará a los otros en objetos en vez de sujetos. Si mi hija de año y medio dice mamá es mía esta diciendo, mamá es lo que quiero, lo que me da mamá es lo que necesito para ser y está perfecto a esa edad. Si un adulto de 30 años dice “mi esposa es mía” ya es otro tema. Parece exagerado pero a cuantas veces hablamos de otros como propiedad nuestra sin siquiera darnos cuenta. Los que estamos conscientes podemos estar atentos a nuestro lenguaje y veremos en que momentos nos “apropiamos” de otros como si fueran nuestros creyendo que necesitamos de ellos o no podremos vivir en plenitud.

El apego seguro es el que tiene el niño que sabe que su mamá estará para él cuando lo necesite aunque no esté todo el tiempo con él. El apego ansioso es el que tiene un niño que cree que mamá se irá, no volverá y por ende la perderá con lo cual esta atento y en cuanto “siente” que mamá esta por irse se pone ansioso, le da miedo y quiere poseerla y retenerla. El apego evitativo es el del niño que siente que su mamá no está y por ende se aleja él mismo porque la presencia de su mamá es más dolorosa que su ausencia. Finalmente el apego desorganizado es a veces ansioso y a veces evitativo dejando al niño inseguro constantemente. ¿Y esto es sólo en niños? Para nada. Una mujer con apego ansioso le manda un sms a su esposo preguntándole a que hora llegara a la casa y si en 5 minutos él no responde hará una escalada de acciones basadas en pensamientos totalmente alejados de la realidad que la dejarán sintiéndose ansiosa, con miedo, enojada, sola y abandonada. Probablemente cuando finalmente logre ubicar al marido le vuelque toda su angustia de maneras poco amorosas hasta que cae en la cuenta que el celular se quedó sin batería o su marido estaba en el baño y por eso no podía contestar. Si su marido tiene apego evitativo, estallará Troya porque se sentirá controlado, perseguido y evitará a su esposa generando aun mas ansiedad en ella y en el más resistencia. El marido con apego evitativo es probable que no quiera intimar o sentirse controlado porque siente que puede dejar de ser en esa relación.

¿Para qué nos sirve reconocer los tipos de apego en nosotros o nuestros hijos?2439

En nosotros, como adultos, ser conscientes nos ayuda a darnos aquello que necesitamos sin usar a otros como objetos. Nos ayuda ver la realidad por fuera de nuestros miedos o falsas creencias que derivan de la carencia que tuvimos de niños. La mujer con apego ansioso puede parar su escalada a tiempo y pensar que sus reacciones devienen del miedo a perder al marido. Puede ver que hay detrás de su necesidad en ese momento satisfaciéndola ella misma y así construir su propia madre interna que faltó en aquel momento en que empezó a sentirse insegura. El hombre evitativo puede darse cuenta que su esposa que lo atosiga con mensajes no es su mamá intentando controlando y que su miedo no es real y puede responder en paz sabiéndose integro y que no perderá su ser. Puede aprender a poner límite con amor sin alejarse de otros por miedo a dejar de ser quien es.

Para nuestros hijos el reconocer actitudes ansiosas o evitativas nos permite darles lo que necesitan. A mi hija mayor, a quien juzgo de tener muchas veces apego inseguro, entiendo que necesita mas reaseguro de mi amor, más contacto en el momento de crisis para no escalar en ansiedad y miedo y así poder ir construyendo mayor seguridad. Ojo con esto: hablo de actitudes o comportamientos ansiosos o evitativos porque para mi clasificar a un niño de un tipo u otro es encasillarlo en un patrón que puede llevarnos a no creer en su potencial.

Creo en la capacidad de aprender y transformarnos como seres humanos con lo cual podemos transformar aquello que nos produce insatisfacción a conciencia.

En el caso de nuestros hijos, los padres podemos elegir proveerles el contexto donde mejor se desarrollen, incluyendo darles el amor que les permita desarrollar esa confianza básica que les permitirá desarrollar formas de apego seguras.

Quiero aclarar que no depende SÓLO de los padres, y en “Maneras de Amar” hay muchas investigaciones al respecto, ya que hay temas genéticos, de contexto social, ambientales y otros aspectos incontrolables. Me parece importante adoptar como padres una postura de servicio y ayuda a nuestros hijos sin creernos omnipotentes de poder controlar todo y cuanto les pase.

Ellos son individuos únicos que vinieron al mundo a desarrollarse y compartir lo que traen consigo aprendiendo aquello que les permita desplegarse.

Ese aprendizaje puede ir más allá de la niñez y los padres podemos acompañar ese aprendizaje sin creernos dueños de el mismo. Requirió en mí mucho amor, humildad y paz interior aceptar esto pero creo que es la mejor manera de acompañar a mis hijas a que desplieguen lo mejor de si en libertad.

¿Qué estilo de apego predomina en nosotros? ¿Y en nuestros hijos?

¿Qué acciones amorosas podemos tener con nosotros y nuestros hijos para construir seguridad en el apego?

Con amor y gratitud,

Denise

 

Denise Dziwak, trabaja como Life & Spiritual coach, utilizando las herramientas del coaching, la meditación y el touch for health para lograr una mayor conexión interior (inner bonding). Pueden ver su pérfil y pedir una sesión con ella en AQUÍ.

Si quieres trabajar temas personales para habilitarte a vivir con mayor plenitud y conciencia no dudes en pedirnos una sesión individual para que te acompañemos.

 

Más Informacion y Teoría para quien quiera profundizar

TIPOS DE APEGO

Mary Ainsworth

Tipificación postulada a partir de las experiencias realizadas mediante la “situación de la extraña” y su cruce con las observaciones realizadas a díadas madre-hijo durante el establecimiento de las pautas de apego (desde el nacimiento hasta aprox. 18 mese).

 

Tipo de Apego

 

Caract. del Niño

 

Caract. de la Madre

Modelo Interno

Tipo de Padres

APEGO SEGURO Explora con interés. Extraña a la madre cuando sale, obvia preferencia por ella, la saluda activamente cuando vuelve, iniciando contacto físico y vuelve al juego. Muy sensibles y responsivas. Disponibles, promueven confianza: su presencia anima a los hijos a explorar. Son base de seguridad. Seguros, autónomos. Coherencia y equilibrio en la valoración de experiencias infantiles. Son padres sensibles y afectivos, con hijos de apego seguro.

 

APEGO INSEGURO EVITATIVO Se concentra en el juego, no llora cuando se va la madre, la ignora cuando vuelve. No busca su contacto, respuestas poco emotivas; independientes (indiferencia defensiva)

 

Relativamente insensibles, a veces rechazantes. No son base de seguridad para sus hijos, que aprenden” que no pueden confiar en su disponibilidad. Desapegados, Negados o Rechazados. No recuerdan experiencias infantiles concretas, intelectualizan, tendencia al a idealización.

 

APEGO INSEGURO AMBIVALENTE Angustiado, explora poco, pasivo. Preocupado por la madre, no se calma con el reencuentro. Vacila entre la irritación, el contacto y la resistencia al contacto. Procede de modo inconsistente, impredecible (a veces sensible, otras fría). Inicia pocas interacciones, interfieren en la exploración de los hijos, lo que aumenta su dependencia y falta de autonomía. No da seguridad al niño sobre su disponibilidad.

 

Preocupados. Mucha emoción, a veces ira, al recordar sus experiencias infantiles, Con imágenes contradictorias e inconsistentes. Tienen interacciones caóticas y confusas con sus hijos
APEGO DESORGANIZADO Congelados: avances y retrocesos hacia la madre, llanto y rechazo. Gran inseguridad.

 

Comportamiento confuso, con características evitativas y ambivalentes No resuelto. Poca o nula capacidad de simbolizar experiencias.

 

 

TIPOS DE APEGO EN LOS ADULTOS

Mary Main (discípula de M. Ainsworth)

 

Al preguntase de qué manera persisten los modelos de apego en nuestra vida adulta, Mary Main examinó los comportamientos de los padres de niños con diferente tipo de apego, y encontró que la clasificación de apego de los niños se correspondía en un 76% con la modalidad de apego del adulto entrevistado.

 

APEGO SEGURO/AUTONOMO Recuerda la infancia sin dificultad, puede incluir recuerdos dolorosos. Relato coherente explicito y realista. En general han tenido un apego seguro cuando niños y si no fue así pudieron revertir sus experiencias negativas comprendiendo y hasta perdonando a sus padres. Sus hijos generalmente tiende a tener un apego seguro
APEGO DESAPEGADO / NEGADO Se muestra indiferente a sus sentimientos más profundos acerca de las relaciones con los demás. Recuerdan pocas cosas de su infancia y ofrecen una versión idealizada de sus padres que después se contradice con incidentes aislados que sugieren negligencia o rechazo. Se presentan como fuertes e independientes pero en el fondo son parecido a los niños con apego evitativos, que no pueden aceptar la realidad de su frustración temprana. Tienden a tener hijos con un modo de apego evitativo.
APEGO PREOCUPADO Hace un relato incoherente y confuso de su infancia. Parecen invadidos por los recuerdos negativos del pasado, mostrándose enojados, dependientes o y sin posibilidad de manejar sus afectos. Siguen viviendo el conflicto con sus padres y sus esfuerzos por “portarse bien”, como si sucedieran en el presente. Sus hijos tienden a tener un apego ambivalente.
APEGO DESORGANIZADO/ NO RESUELTO Este grupo corresponde al apego desorganizado/desorientado de los niños. Recuerdos desorganizados y confusos, relato con largos silencios. Casi todas las personas en esta categoría tienen situaciones traumáticas de la infancia no resueltas como abuso físico o la pérdida de un progenitor.

 

 

 

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  1. Paula

    Gracias Den, si me permitis, me gustaría aclarar que es posible transformar un apego inseguro en uno seguro, una vez que tomamos consciencia del tipo de apego que traemos de la infancia, la maternidad es la oportunidad más clara para que esto suceda, pero no la única. Durante la carrera escuche algo sobre el apego que me gustó mucho y me pareció súper gráfico, “el apego seguro es como el juego del pasamanos, en donde podemos ir soltando la barra anterior para tomarnos de una nueva a lo largo de la vida”. El apego es una hermosa necesidad de sentirnos protegidos por un otro, al cual percibimos más capaz para ayudarnos a sostener ciertos temas en diferentes estapas de nuestras vidas, el aceptar esto y poder comunicarlo, en mi opinión también nos habla de un enorme humildad! Pero los niños lo comunican con “demandas” desde muy pequeños (llantos, brazos estirados, caprichos, berrinches, etc.) Y para que se de un apego seguro ese otro al cual percibimos de esta forma debe cumplir con dos características fundamentales: ser una persona disponible y responsiva, de esta manera se da un vínculo de apego SEGURO. En resumen se necesitan de dos personas, una que demanda y otro que esta ahí para responder a ellas.
    En lo personal te agradezco enormemente el apego seguro que encontré en tu ser! Te quiero!

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    • Den

      Clave aclarar COMO podemos construir el apego seguro de adultos, con el pasamanos 🙂 me encanto! gracias por tu aporte Pauli, vos tambien ofreces ese amor que da seguridad asi que gracias por ser!

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