Vengo de dar una charla a padres en La Casa de la Tata donde vuelve a surgir este tema que es tan importante, sobretodo en relación con nuestro rol de padres: DISTINGUIR QUE NECESITA MI HIJO. Creo que la base es ESCUCHAR, y no siempre voy a distinguir pero parte de la premisa que ofrezco como padre es mi escucha y mirada para estar atento a las necesidades de mi hijo.

Una vez mi gran amiga Pauli me pregunto: “es su necesidad o la tuya?” en relación a algo que yo había mencionado sobre mi hija, lo cual me hizo pensar y quedó como aprendizaje. A veces como padres no nos percatamos que estamos transfiriéndole a nuestros hijos nuestras propias necesidades creyendo que son las de ellos.

Un ejemplo clásico: una mamá que fue criada con poco contacto físico y presencia y quiere darle a su hijo todo lo contrario para que su hijo no se sienta solo y abandonado como ella se sintió. Ante esa premisa hace todo lo posible por estar bien pegada física y emocionalmente a su hijo. ¿Es esto REGISTRAR y HONRAR al hijo o es más bien una acción que deriva de una necesidad (des actualizada tal vez) de la madre? Yo creo que es una necesidad de la madre que ni siquiera es actual sino del pasado a la que su hijo no puede, NI DEBE, satisfacer.

Como padres podemos hacernos cargo de satisfacer o ayudar a satisfacer las necesidades de nuestros hijos, pero no funciona a la inversa. Nuestros hijos no pueden ni debieran satisfacer nuestras necesidades, a menos que lo quieran y ya como una elección de adultos libres.

Por eso es tan importante poder identificar y distinguir las necesidades de nuestros hijos, que a veces, por verlas solo desde nuestra perspectiva (todos llevamos anteojos del color de nuestra vida y experiencia) confundimos con las nuestras.

Invito a que miremos a nuestro hijo como un ser independiente o separado de nosotros que nos necesita para asistirlo y acompañarlo en su vida y al cual elegimos dar todo nuestro amor.

Elegimos tener un hijo para darle nuestro amor INCONDICIONAL. Esto significa que no hay ni una sola condición que nuestro hijo deba cumplir: ni agradecernos nuestra tarea de padres, ni cuidarnos de viejos, ni ser de una forma u otra, ni respetarnos, ni NADA. Esto es DAR sin condiciones, amar sin condiciones y no creo que exista ningún otro tipo de amor, el resto es otra cosa: un contrato, una sociedad, una asociación por conveniencia, pero no amor.

Cuando tenemos un hijo podríamos emitir VOTOS como en el matrimonio pero en este caso sólo de un lado, algo así como:

“Prometo amarte sin condiciones, como eres, por lo que eres y no por lo que yo quiero que seas. Prometo escucharte, mirarte y hacer mi mejor intento de comprenderte para darte lo que necesitas de mí. Prometo aprender a amarte y cada vez que me equivoque prometo pedirte disculpas, registrar mi error, aprender de el e intentar repararlo tanto como pueda. Prometo no ser perfecto sino humilde y avocado a mi tarea de amar. Prometo servirte con todo mi amor, que a veces será paciencia, otras serán limites, otras será juego, compañía o enseñanza. Prometo mantenerme en el camino dela mor aunque me cueste, aunque duele y aunque me rechaces, aquí estaré hagas lo que hagas, digas lo que digas, siempre listo para perdonar siempre listo para empezar de nuevo. Prometo ponerle buena cara al cansancio y al dolor porque son maravillosos si son por amor. Prometo contarte lo que siento para que no te Ihagas cargo de eso. Prometo SIEMPRE decirte la verdad en la forma que estás listo para comprenderla. Prometo ser tu amigo, tu compañero, tu referente, tu líder y tu fan #1 siempre aplaudiendo tus logros ya un más tus fracasos, porque de esos se aprende mucho y cuanto honro tu camino por permitírtelos y registrarlos. Prometo serte fiel, nunca quitándote mi amor por nada o nadie. Mi amor para ti es eterno, infinito y omnipresente como Dios. Prometo enseñarte mi visión de la vida e invitarte a que formes la tuya. Prometo honrar cada desafío que me hagas porque eso me permite crecer en conciencia y ser un padre cada día con mas amor disponible para ofrecerte. …”

 

Que lindo sería que cada uno de nosotros hiciéramos una declaración así, un manifiesto de lo que prometemos darle a nuestros hijos, y tal vez re escribirlo para que incluya nuestros aprendizajes y cambios.

Los invito a que escuchemos las necesidades de nuestro hijo y chequeemos si son de ellos o nuestras. Los invito a que reflexionemos sobre nuestra promesa de amor hacia ellos y la declaremos una y otra vez ajustando el rumbo si nos apartamos, con amor y gentileza con nosotros mismos.

 

Somos todos aprendices del amor y ser padres es una hermosa escuela para hacerlo.

 

Con amor y gratitud,

 

Denise

 

DSC_1560Denise Dziwak, trabaja como Life & Spiritual coach, utilizando las herramientas del coaching, la meditación y el touch for health para lograr una mayor conexión interior (inner bonding) y ayudarte a crecer en bienestar y felicidad. Pueden ver su perfil y pedir una sesión con ella en AQUÍ.

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  1. Julie parodi

    Muy bueno

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    • Denise Dziwak

      Julie que bueno que te haya gustado. gracias por contactarnos y comentar !
      Cariños
      Denise

      Responder

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