¿Cuántas veces estamos fluyendo y cuantas estamos controlando?

Hablo del control de todo tipo, ya sea de nosotros mismos, de lo que sentimos, pensamos y hacemos; el control sobre los demás, lo que piensan, sienten, dicen y hacen…Ya sé que es imposible controlar lo que otros sienten, pero cuántas veces pedimos callar o esperamos que callen las emociones de nuestros hijos. “No llores…”, “No es para tanto”, “Bueno, ya va a pasar”… Si es cierto, pasará, pero tal vez convenga antes reconocerle lo que siente, permitirle ser, dejar de querer controlar…. ¿O no? ¿Que tememos que pueda ocurrir si los dejamos sentir Y expresarlo?

Hace un tiempo hice un ejercicio de ponerme en el cuerpo de mi hija mayor y transitar el dia desde su lugar. ¡Me A-GO-TÉ! La cantidad de instrucciones (y cuando no amenazas adheridas) que recibía eran apabullantes aun las que eran dichas gentilmente: “que interesante pero hablá sin comida en la boca por favor”, “no te sientes así, sentate bien”, “hace frio ponete un buzo, sin buzo no salís”, “Esas zapatillas no, mejor las otras”, “ay dale tanto lío para salir. Si tardás un minuto más no venís”, “Que linda tu remera, pero que te parece si te la pones con estos otros pantalones que te quedan mejor”, “tenés ropa tan linda y elegís siempre lo mismo, no querés usar otra cosa?”, “dejá a tu hermana tranquila, no la toques, no la molestes”, “cuidado”…. Ya se dan una idea…puedo ser insoportable como madre y lo admito.

Lo interesante no es solo reconocerlo sino ver que hay detrás de estas actitudes controladoras y que siento cuando entro en ese juego. Empiezo por lo último y generalmente siento un poco de ansiedad, incomodidad, algo de molestia, hartazgo o enojo como quieran llamarle, falta de confianza, desaprobación. Y qué hago con eso que siento? Y tiro la pelota fuera de la cancha y para no sentirlas trato de controlar a quien se m cruce por el camino. Al parece una parte de mi cree que es mas fácil eso que hacerme cargo. Si claro… ¿Que pasó cuando me hice cargo? ¿Qué cómo lo hice? Bueno primero requiere que yo asuma 100% de responsabilidad por lo que siento. Sí, 100%. Son MIS sentimientos y yo los estoy generando respondiendo a creencias que tengo sobre lo que pasa afuera de mí. Me pregunté cosas como: ¿Qué estoy haciendo para sentir esta ansiedad? Y la respuesta no fue que no le estaba diciendo a mi hija que se apure, sino que estoy haciendo yo conmigo misma, así que la respuesta fue del tipo: “no me prestas atención, necesito algo y no me escuchás, priorizás todo menos a mí”. Y al hacerme cargo de escucharme y darme lo que necesitaba esa ansiedad desaparecía y por supuesto mi interacción con el mundo externo dejo de necesitar mi control. O si mi hija estaba enojada por algún límite que puse en vez de querer que no se enoje, me preguntaba que sentía y que estaba haciendo yo para sentirme así. En este caso fue algo asi como: ¿Qué sentís? Dolor, angustia, desolación, miedo. ¿Qué estoy haciendo para hacerte sentir dolor…? Te estás sometiendo al enojo de Valen (mi hija), estas dejando que me agreda, no me gusta, me hace sentir desprotegida, sola, me da miedo no tener quien me proteja de la agresión.  Y ahí yo podía poner un límite a la agresión que estaba recibiendo en paz. En estos casos, ofrecía ayuda para manejar su emoción y si la respuesta era agresión me “des enganchaba” y ponía un limite separándome momentáneamente y ofreciendo estar cuando estuviera lista para hablar sin agredir (pegar, insultar, etc).

¿Para qué controlo YO? Generalmente para no sentir o hacerme cargo de lo que siento en relación a lo que pasa fuera de mi.

¿Ustedes para que controlan? ¿Quieren probar hacerse cargo? Para mí fue y sigue siendo liberador…les deseo un lindo aprendizaje.

Con amor y gratitud,

 

Denise

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