Una característica de Ser Humano es la individualidad, y descubrirse a sí mismo es nuestra meta primera.

Muchas veces nos preguntamos por nuestro “propósito” en la vida, y nos quedamos sin respuesta, como si fuera un gran misterio a descubrir. Las personas a veces tendemos a perseguirnos por este tema, ya que sentimos que estamos viviendo sin sentido alguno, que simplemente andamos por la vida.

 

Si bien el tema es amplio, profundo, variado, al mismo tiempo resulta apasionante ya que se trata de la vida misma, y es tan individual como personas hay en este mundo.

 

Empecemos tomando un concepto clarificador

“Un propósito es la intención o el ánimo por el que se realiza o se deja de realizar una acción. Se trata del objetivo que se pretende alcanzar. Este término indica la finalidad, la meta de una acción o de un objeto. Por ejemplo: “El propósito de este viaje es descansar un poco” (fuente: www.significados.com/proposito )

 

Basándonos en esa definición, podemos decir que estamos en condiciones de decidir qué nos proponemos crear en esta vida, tanto para nosotros mismos como para los demás.

 

Las cartas que nos tocan

Como seres humanos nacemos con habilidades, fortalezas y dones, como así también limitaciones. Esto es inherente a la humanidad misma, y como dijimos más arriba, tan personal como personas hay en el mundo.

Desde este lugar, carecen de sentido las comparaciones con los demás, ya que es como si estuviéramos jugando un partido de cartas, donde es imposible que tengamos las mismas cartas que los demás. De hecho, tampoco tiene sentido la idea de “fácil” o “difícil”, “rápido” o “lento” para lograr cosas.

 

Lo que queramos crear, será desde lo que sí tenemos.

 

No se tiene, se descubre

Esa intención o ánimo por el que hacemos las cosas, no es algo que se “tiene”, ni algo que nos dicen cuál es, ni que nos inducen a elegir o decidir.

El propósito es algo que podemos ir descubriendo a medida que caminamos nuestra vida. Ese descubrimiento va tomando forma con el tiempo a medida que lo vamos corroborando y modificando hasta darnos cuenta lo que podemos y tenemos intención de crear como la vida que queremos vivir, y que nos resulta posible de acuerdo a las cartas que nos tocaron para jugar.

Plantear esto de que no se tiene, no se sabe, y que surge del descubrimiento y exploración de nuestra persona y posibilidades, puede provocar algún miedo o ansiedad. Tal vez estamos un poco acostumbrados a que nos digan como son las cosas, y como tienen que ser, cual es el camino que tenemos que caminar, y cómo hacerlo.

 

Dar sentido a nuestra existencia

Esa vida o realidad que queremos crear, tiene que tener un sentido para nosotros. Esto es: la realidad que vamos creando a cada paso, tiene que reportarnos un significado, un sentimiento tal que nos haga dar cuenta que estamos por el camino que nos gusta, que nos hace sentir bien.

Una característica de Ser Humano es la individualidad, y descubrirse a sí mismo es nuestra meta primera, para poder elegir.

Es necesario distinguir lo que nos gusta, de lo que nos otorga sentido. Puede gustarnos una gran casa, o un auto, ir todos los fines de semana a hacer alguna actividad de esparcimiento con amigos, etc., y eso no es necesariamente lo que le da sentido a mi existencia.

 

¿Cuál es la vida que imaginas?

Aquí te dejo algunos ejercicios y preguntas que te pueden ayudar a descubrirte:

  • Animándote a soñar tu vida, ¿Cómo la imaginas? ¿Qué cosas hay de las que te podés servir y que te hacen sentir bien, e incluso te aportan todo lo que necesitas? ¿Qué tendría que tener el mundo y la vida, para darte, de modo tal que tu vida sea de primera?
  • Ahora mirando al revés, ¿Cuáles aspectos del bien mayor son los que tienen que ver con vos, y que elegirías hacer como aporte a vida para que otras personas tengan una vida de primera?
  • Hacé una lista de 5 cosas que te gustaría que haya en tu vida, y lo que haría falta que vos hicieras para que eso se materializara.
  • Por último, si hay algo que necesitás pedir a otras personas, te invitamos a que también hagas una lista, y que te pongas en movimiento.

La vida ya la tenemos, pero vivir por vivir sin tener un propósito… un “qué hacer”, podría resultar en una vida más bien hueca, vacía, desmotivada.

Recordá que las acciones que llevan a la creación de tu propia realidad son tu responsabilidad.

 

Buena suerte!!!
Alejandro

 

Alejandro JuroczkoAlejandro Juroczko ayuda a otras personas a conectarse con su propio crecimiento y evolución conciente, a través del Counseling & Coaching Ontologico integrando recursos como Focusing y niño interno.

Es co-director de Florecer del Alma, un espacio para Crecer en Conciencia. Para recibir su ayuda, escribe a alejandro@florecerdelalma.com

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