Era domingo, temprano en la mañana y Sofía, 3 años y medio, vino a vernos a la madrugada. Tenía fiebre (38.3º) y decía que se sentía mal pero no estaba claro en qué modo más allá de la temperatura alta. Comenzamos con mi esposo a “intentar ayudarla”, nos turnamos mientras atendíamos también a los otros dos (Valentina, 7 años y Juan Francisco 1 y medio). En la primera hora y media le dimos baños de inmersión, le hice acupuntura, le dimos homeopatía (la famosa Belladona, que tan bien nos había funcionado con las fiebres …), llamamos al médico que aportó darle ibuprofeno y esperar, le hice sanación energética, recé… la fiebre seguía subiendo. Llego a 40º cerca del mediodía, ella entre dormida y despierta y yo a su lado teniendo tiempo para conectarme con lo que estaba ocurriendo fuera y dentro mío. Pude observar toda la “acción” que inicié al verla pasar por tanta molestia. También registre mis miedos, los más terribles que todas mamás tenemos (“y si…”), mi incomodidad, impotencia y vulnerabilidad ante no poder sacarla de su malestar. Mientras hacía toda la sanación energética registré parte de mi ego, listo para echarse los laureles si sanaba. Sí, mi sombra estaba mostrándose en todo su poderío: la omnipotencia, el miedo, la ansiedad, … y detrás la vulnerabilidad, la impotencia… Tanto registre y tanto esperé pacientemente, respirando, sosteniéndome junto a ella sin dejar que todo eso se apoderara de mí que pasó… y pude ACEPTAR. También pude ENTREGARME al momento, a lo que ocurría. Ya no quise sanarla, sólo me quedé allí con ella. Lo entendí: necesitaba tiempo. Con el ibuprofeno, la acupuntura, la homeopatía, la sanación energética (todo!) la fiebre bajo de nuevo a 38.5º, pero aún estaba difícil, se sentía pésimo y no estaba claro ningún otro síntoma. Al aceptar su condición, solté todos los planes de salir, y preferí estar a su lado, tranquila, atendiendo cada momento sus necesidades, dándole agua, compañía. En algún momento le hicimos Touch for health con mis esposo y al ratito ya se quejó de molestia abdominal y tuvo diarrea. Bueno, al fin sabíamos “qué era”, o al menos una idea de qué podía ser, un virus gastrointestinal de esos que andan por esta zona los días de verano. Lo bueno es que ya no necesité saberlo, lo recibí como información valiosa y práctica en orden de poder afinar la puntería con el medicamento homeopático. Al otro día ya despertó casi sin fiebre y en el día se fue recuperándose, aun débil claro y con el tema intestinal pendiente, lo cual vimos como una chance de seguir soltando. 48hs más tarde está perfecta y yo con un gran aprendizaje.

Cuando mi hija enferma y se siente mal, lo primero que siento es una vulnerabilidad e impotencia tal que me resuenan a algo que me va a matar (o a ella) sino HAGO algo. Todo lo que sale de mí es un intento para no sentir esa impotencia. Esa sensación tan intensa, no es Real NI ACTUAL, sino algo gravado en mi cuerpo desde tiempos en los que la supervivencia era la clave (todos como bebés tenemos eso claro: sobrevivir es la orden del día y si no hay quien nos ayude puede ser FATAL, en ESE momento tan vulnerable). Cuando pude aceptar la situación y entregarme con conciencia, y presencia para ver que más había, sentí paz, compañía de Algo que me decía todo estará bien, dale tiempo, y date tiempo. Y también necesitaba ese tiempo de no hacer, de estar presente sin nada más que amor, aceptación y entrega.

2439La conexión interna me dio esa posibilidad de sentirme PODEROSA sin necesidad de disminuirle la molestia a mi hija, sino sólo estar presente, conectada, acompañándola a cada paso con amor y servicio a su ser que me necesitaba.

Les pregunto a ustedes: ¿qué les pasa cuando su hijo enferma? ¿Corren detrás de una cura instantánea (remedios, médico, terapia, guardia pediátrica)?¿ Se entregan a su miedo… o a su corazón dejándose guiar por el amor? ¿Buscan alguien externo que apague ese fuego que quema por dentro?

Los invito a reflexionar y tal vez tomarse varios minutos la próxima vez para respirar y estar presentes con los pensamientos, emociones que pasan por ustedes para que una vez que pasen, quede ese mensaje de su intuición y corazón que siempre sabe lo que es mejor para sus hijos y para ustedes mismos.

Con amor y gratitud,
Denise

 

DSC_1560Denise Dziwak, trabaja como Life & Spiritual coach, utilizando las herramientas del coaching, la meditación y el touch for health para lograr una mayor conexión interior (inner bonding) y ayudarte a crecer en bienestar y felicidad. Pueden ver su perfil y pedir una sesión con ella en AQUÍ.

Si quieres trabajar temas personales para habilitarte a vivir con mayor plenitud y conciencia no dudes en pedirnos una sesión individual para que te acompañemos.

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  1. Lu

    Así estoy en este momento muriendo por dentro con una gran tristeza y mi hijo tiene alguna infección gastrointestinal y yo siento que se me va la vida. Como quisiera poder dominar este mounstruo que me dice que si no actuo rápido puedo perder lo que más amo en este mundo, a mis hijos, es muy triste sentirse así, cuanto daría por no ser de esta forma.

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    • Denise Dziwak

      Lu, primero que nada te agradezco tu apertura y muestra de vulnerabilidad, eso ya habla mucho de tu capacidad para hacerte cargo de lo que te pasa y conectarte contigo y con tu hijo enfermo. Lo que entiendo es que tu hijo tiene una infeccion intestinal y eso te pone triste, es asi? o estas triste y además tu hijo esta enfermo? porque son dos cosas distintas. Ya sea una o la otra lo que sostenemos en florecer es CONECTAR con lo que sentis y ESCUCHARLO. por ejemplo podrías hablar un poco más con ese “monstruo” del que escribis. Indaga: que es lo que cree? por que cree lo que cree, de donde saco esa idea? a veces con eso alcanza para desarmar un miedo, a veces no… puedes seguir, si el miedo es real (osea la amenaza existe y ya verificaste que no es algo invetando o sobre dimensionado) entonces podes ver que hacer para aumentar tus recursos para afrontarlo… podrias pedir consultas de otros profesionales de la salud, buscar mas informacion, etc Igual la clave esta en acompañar tu vulnerabilidad e impotencia ante lo que te pasa y esta fuera de tu control, ya eso es un monton. Tu monstruo seguro es peor porque se siente rechazado, te da demasiado dejarlo entrar por ejemplo… pero mi aprendizaje es que enfrentar un miedo con amor es la mejor opcion. A veces sola no puedes y eso esta bien pide ayuda de un terapeuta, coach o counsellor o mismo un buen amigo para hacerlo.
      Te deseo que puedas conectarte con lo que te pasa para sentir la paz que viene de darle espacio a cada emocion, aun ante la impotencia sobre cosas que no controlas.
      Con amor,
      Denise

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  2. Noe

    Me pasa así… tal cual.. solo que hay momentos en donde me siento fuerte y estoy para ella, jugamos todo lo que quiere, si quiere estar todo el tiempo a upa… lo está. Respondo 100%. Con mucha buena enegía.
    Y otros momentos donde me siento super vunerable, no dejo de responder jamás, pero me siento triste, ya no con tantas fuerzas.. y me empieza a dar miedo…
    Qué dificil se me hace mantenerme en pie!

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    • Denise Dziwak

      Noe, lleva mucho coraje contar lo que te pasa y espero sirva de manera de descomprimir y no guardar tanta intensidad que implica ser madre. Te leo y te siento. Hay dos cosas que me llamaron la atencion: “Respondo 100%” y “no dejo de responder jamás”, es asi? o quieres que sea así por que crees que es lo que “debería” hacer como mamá? A mi me resulto mucho, pero soy yo… cómo sería si dijeras algo asi como “respondo todo lo que puedo y eso es suficiente. cuando ya no puedo responder tambien me amo y valoro”. Esto es solo una interpretacion, fijate si te resuena porque puede estar asociada a la tristeza… por el lado del miedo, uff ese es otro tema pero si pudieras expresarlo, empexzar a comprenderlo darle palabras tal vez te ayude a ver cuan real pueda sr y si lo es “armarte” de recursos para prevenir/disminuir etc… el miedo es buena compañia cuando nos ayuda a cuidarnos.
      Gracias por compartir nos ayuda a todos a aprender… a mi seguro!

      Cariños

      Denise

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  3. Noe

    Guauu! Quedé pensando mucho. Gracias. Voy a leerte varios dias asi lo pienso!

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